Cuando se combinan ingredientes sencillos con un toque gourmet, el resultado es una explosión de sabor como esta ensalada de papas, huevo y pesto. Ideal para acompañar carnes a la parrilla, servir en brunchs o disfrutar como plato principal en días frescos. Lo mejor de todo es que lleva papines de colores (morados, blancos y amarillos) con su cáscara, lo que añade textura, color y nutrientes, además de huevo cocido, parmesano y un generoso toque de pesto casero o artesanal. Cada bocado tiene ese balance perfecto entre cremoso, herbal y reconfortante.
Una receta fácil, sabrosa y visualmente hermosa, ¡lista para robarse miradas en tu próxima mesa!
Ingredientes:
- 1 libra de papines de colores (morados, blancos, amarillos), lavados y con cáscara
- 4 huevos grandes
- 1/2 taza de pesto (puede ser casero o comprado)
- 1/3 taza de queso parmesano rallado
- Hojas de albahaca fresca para decorar
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite de oliva extra virgen (opcional)
Instrucciones:
- Cocina los papines en agua con sal hasta que estén tiernos pero firmes (unos 15 minutos). Escúrrelos y déjalos enfriar. Si son muy grandes, puedes cortarlos a la mitad.
- Hierve los huevos durante 9 a 10 minutos para que queden duros. Luego pásalos por agua fría, pélalos y córtalos por la mitad.
- Mezcla los papines con el pesto en un bowl grande, asegurándote de que todos queden bien cubiertos. Agrega sal y pimienta al gusto.
- Incorpora los huevos cocidos, el queso parmesano rallado y decora con hojas de albahaca fresca.
- Sirve a temperatura ambiente o ligeramente fría con un chorrito de aceite de oliva por encima si deseas un toque extra.
Consejo:
Puedes preparar esta ensalada con anticipación, pero agrega los huevos y la albahaca justo antes de servir para conservar su textura y color.