¿Hay algo más irresistible que unas costillas jugosas y doradas a la plancha? Esta receta eleva el sabor a otro nivel con una salsa casera de tomate, ajo y romero que se carameliza lentamente sobre la carne, creando una cobertura brillante, intensa y fragante.
Perfecta para una cena especial, una parrillada entre amigos o simplemente para darte un gusto un domingo en casa. Esta receta tiene ese balance justo entre rusticidad y sofisticación: el tomate aporta acidez natural, el ajo profundidad, y el romero una fragancia herbal que se impregna maravillosamente en cada bocado.
Además, el proceso es fácil y sin complicaciones. Lo único difícil será no repetir plato.
Ingredientes:
Para las costillas:
- 2 racks de costillas de cerdo (aprox. 1.5 kg)
- Sal y pimienta al gusto
- 2 ramas de romero fresco
- 2 cucharadas de aceite de oliva
Para la salsa de tomate, ajo y romero:
- 1 taza de puré de tomate natural
- 5 dientes de ajo finamente picados
- 1 cucharada de azúcar morena
- 2 cucharadas de vinagre de manzana
- 2 ramas de romero fresco
- 1 cucharada de mostaza Dijon
- 1/4 de cucharadita de comino molido
- Sal y pimienta al gusto
- 1 cucharada de aceite de oliva
Instrucciones:
- Prepara la salsa: En una sartén, calienta el aceite de oliva y sofríe el ajo hasta que esté dorado pero no quemado. Agrega el puré de tomate, azúcar, vinagre, mostaza, comino, romero y salpimienta al gusto. Cocina a fuego medio-bajo durante 15 a 20 minutos, removiendo ocasionalmente hasta que espese. Retira las ramas de romero al final.
- Sazona las costillas con sal, pimienta y un poco de aceite de oliva.
- Cocina las costillas a la plancha (o en sartén grill) a fuego medio-alto, durante 5 a 7 minutos por lado, hasta que estén bien doradas y comiencen a caramelizarse.
- Pincela generosamente con la salsa mientras las cocinas, dándoles vuelta para que se impregne bien.
- Sirve caliente, decorando con ajos dorados, tomates cherry salteados y ramas frescas de romero.
Consejo:
Para un toque extra, puedes hornear las costillas con la salsa durante 10 minutos a 180°C luego de pasarlas por la plancha. Eso intensificará el glaseado y hará que se deshagan en la boca.