El potasio y magnesio presentes en el agua de coco contribuyen a combatir la mala digestión, acidez y reflujo, siendo alternativa para quien sufre de náuseas y mareos constantes. El agua de coco ayuda a limpiar e hidratar el esófago, calmando la irritación causada por acidez gástrica, y de esta forma, las náuseas.
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